Chistes de cárceles

Estamos presos de la risa que nos ocasionan estos chistes de cárceles que esperamos te liberen del estrés.


La mejor manera de ir a la cama es que te reciban con un beso sorpresa… ¡A no ser que estés en la cárcel!


Chistes cortos de cárceles.

La razón…

El abogado le pregunta a GayoTapao:
¿Usted por qué está aquí?
-Señor abogado, ¡yo estoy aquí preso por una cosa que no hice!
–¿Y qué no hizo?
–¡Una consignación!


Entrevista:

Entrevistan a un reo de un canal de televisión:
-¡Qué feliz se va a poner usted cuando lo saquen de esta celda! ¿no?
-No crea, ¡estoy condenado  a muerte!


La solución…

El abogado en la entrevista en la cárcel le dice a su cliente el reo:
-cómo su abogado, ¡he estudiado su caso y ya encontré la manera para que usted salga de acá!
-¿De verdad? ¿y cuál es?
-¡Una lima!


Mazda 6…

En la cárcel el preso le habla a su abogado:
-Abogado, quiero que asuma mi defensa, ¡pero lo único que tengo para pagarle es un Mazda 6!
-Ok, 
¿de qué se le acusa?
–¡De haberme robado un Mazda 6!


¡Ven a reír en la zona de los chistes cortos!


Chistes buenos de cárceles.

Compensación…

La mamá llama a su hijo preso en la cárcel:
-¡Hijo se metieron los ladrones y se robaron todo!
–¿Se da cuenta mamá? ¡Lo que por agua viene por agua se va!


No culpable…

El juez le dice al acusado:
-Ya que no se le encontró culpable de bigamia ¡puede irse para su casa!
El reo contesta contento:
¿A cual de las dos ?


Chistes clásicos de Cárceles

No me conoce.

El fiscal llama a su primer testigo. La mujer más anciana del pueblo:
-Señora Miranda, ¿usted me conoce?»
-Claro que lo conozco. Sr. López. Desde que era usted un chiquillo. Y, francamente ¡me ha decepcionado!
Usted miente. Engaña a su esposa, manipula a la gente y habla a sus espaldas. Usted se cree la gran cosa cuando todo el mundo sabe que no tiene el cerebro para dejar de ser un pelagatos en toda su vida. ¡Claro que lo conozco!
El fiscal se queda sin habla por la impresión. Como no se le ocurría otra cosa, apunta a través del salón e inquiere:
-Señora Miranda, ¿usted conoce al abogado defensor?
-Claro que sí. Conozco al Sr. Gutiérrez desde que era un bebé.
Yo solía servir de niñera para sus padres. Y él también ha sido una verdadera decepción. ¡Es un holgazán! ¡Un mañoso y tiene problemas con la bebida! No puede relacionarse con nadie ¡Vaya que si lo conozco
El juez pide silencio en la sala y llama a los dos abogados a su escritorio.
-¡Si cualquiera de ustedes se atreve a preguntar a la testigo si me conoce: ¡lo mando a la cárcel de inmediato!


Sindicato carcelario…

Decía la esposa de uno de los reos presos en aquella cárcel:
-Voy hablar con el jefe de la cárcel para que a mi marido le den un trabajo más descansado.
-¡Pero si de pegar estampillas nadie se cansa!
¿Pegar estampillas? ¡qué raro! ¡el domingo en la visita me dijo que estaba cavando un túnel!


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https://www.youtube.com/watch?v=rmcc4Oxh3rg&list=PLOSTqY3zOI9_8ebGy3kGPBZSPqAiaM0vI&index=52&t=2s
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