chistes de navidad

Una fecha especial necesita CHISTES especiales. Por eso, aquí está esta gran colección chistes de navidad de José Ordóñez.

El regalo de navidad

El 24 de diciembre, muy de mañana, a la hora del desayuno Benito llega donde la mamá contento:
-Mami, ¡Me acabo de despertar y Santa Claus me trajo de regalo una olla y dos mi pesos!
-¡Deje la bobada y vaya compre la leche para el desayuno!

No existe

El hermano mayor de 16 años le dice a su hermanita de tan solo 6:
-Tonta, ¡Los Reyes Magos no existen!
-Tonto ¡Y los Advengers tampoco!

La comida de navidad

En navidad, el pobre pordiosero pide comida de puerta en puerta. Al golpear en la última del barrio la señora abre y le dice el necesitado hombre:
-Señora por favor, ¿podría darme algo de comer? ¡por favor! ¡que no sea ni natilla ni buñuelo que ya me tienen hasta aquí!

Adivina…

¿En qué se parece la cerca de la finca al tamal navideño?
-En qué la cerca tiene alambre y el tamal… de-tiene al hambre!


Algunos lo entienden mal

Una limosnita…

En época navideña GayoTapao va de casa en casa pidiendo comida. Al llegar a la última de las casas del conjunto le dice a la señora que le acaba de abrir la puerta:
-Señora, por favor déme algo de comer y por favor, ¡Que no sea natilla o buñuelo!

Tía, gracias.

Pasa la tía al teléfono, del otro lado la voz de Benito en tono agradecido le dice a la señora:
-Tía, la llamo para agradecerle por el regalo de navidad que me mandaste.
Con sencillez la tía replica:
-Benito, eso fue una bobada
A lo que el niño contesta:
-¡Yo también creo que es una bobada pero mi mamá me obligó a llamarla!

El regalo al niño rico…

Benito es un niño muy rico en este chiste, los padres tienen empresas y empleados que trabajan para ellos en sus industrias.  Al llegar comienzos de diciembre el papá le dice al niño en tono de preocupación:
-Benito yo sé que me habías pedido de regalo de navidad un hermanito pero la verdad ya no alcanza el tiempo.
A lo que contesta el niño
-¿Ni poniendo más hombre a trabajar papá?

El desconocido regalo

Apenas con seis años de edad el niño Benito escribe su carta a Santa Claus y la pone en el árbol. El papá por la noche a hurtadillas toma la carta y lee preocupado: «querido Santa, este año quiero que me traigas un TiloCotilo PagaPatilo» el padre repite la lectura varias veces TiloCotilo PagaPatilo sin entender que es eso, busca en Google, en Wikipedia, consulta en todos lados sin enterarse que es un TiloCotilo PagaPatilo. En la mañana cuando están sentados a la mesa el padre le pregunta con cautela a Benito:
-Benito¿Qué es un TiloCotilo PagaPatilo?
A lo que el niño con normalidad contesta:
-Tranquilo papi, cuando Santa me lo traiga yo te lo muestro para que lo conozcas!

Vale la pena

En el mes de Junio Benito le pregunta a su papá:
-Papá, ¿Qué me vas a regalar en navidad?
-¿Por qué me preguntas eso Benito? Apenas estamos en junio.
-¡Es para saber si vale la pena portarme bien el resto del año!

Regalo doloroso…

La mamá le pregunta a Benito:
-¿Benito qué quieres que te regalemos papá y yo para navidad?¿Un hermanito o una hermanita?
Benito advirtiendo contesta:
-Mami, creo que te va doler parirla pero quiero una bicicleta!

Regalos cruzados…

Queridos reyes magos, estamos a mitad de año y creo que no entendieron bien lo que pedí en enero. Les recuerdo:
«Una cuenta bancaria bien gorda y un cuerpo bien delgado. ¡Al revés no por favor!»