Chistes de restaurante

Chistes de Restaurante Sígase por aquí. Ya le tenemos la mesa servida con buen menú y estos Chistes de restaurante de la enorme colección de José Ordóñez.

Comida del siglo XIV

Fanfarroneando el mesero le dice al cliente en el restaurante:
-Señor, los cubiertos son del siglo XIV.
Irónico el cliente responde:
-Y por lo que veo, ¡el bistec también!

La presentación de un plato

-Aquí está el almuerzo que pidió.
-¡Pero deberían mejorar la presentación!
-Atención señoras y señores asistentes a este restaurante… con ustedes… el almuerzo de este señor.
TODO EL RESTAURANTE SE PONE DE PIE, FESTONES Y FANFARRIA. ¿así está bien?

Un restaurante tan…

  • ¡Era tanta la pobreza de aquel restaurante que tenía servicio a domicilio pero para traer!
  • Tan malo el restaurante que al final de la cena se acercó y preguntó en la mesa… ¿algo estuvo bien?
  • Esta era una señora tan gorda, que se quedó encerrada en un restaurante y aún así, murió de hambre.
  • Eres más peligroso que Rambo en un restaurante vietnamita
  • ¡Más asustado que un gato en un restaurante chino!
  • Es tan elegante el restaurante que a los chorizos les hacen nudo de corbata
  • Una carne tan dura que la única esperanza es que llueva para que la parta un rayo.

La pregunta capciosa del restaurante

El dueño del restaurante ha bajado la persiana a la mitad de la entrada porque ya es tarde. Un posible cliente se asoma por debajo de la persiana y pregunta:
-Disculpa, ¿Ya están cerrando?
A lo que el dueño contesta con cierta sorna:
-¡No! ¡Es que a partir de este momento solo dejamos entrar cliente de 70 centímetros!

Haciendo el filete

-Mesero, ¿me puede hacer un poco más el filete?
-¡Hola amiguito! ¡soy tu amigo el filete!
-¡Muchas gracias!

La mejor recomendación para una vegana

-Mesero, quiero una ensalada de berros, rábanos, pepinos cocombros, rodajas de cebolla, acelgas y lechugas aderezadas con champiñones, cilantro y perejil.
-Señorita, ¡en la parte de atrás del restaurante tenemos un jardín donde usted puede pastar tranquilamente a sus anchas mientras los demás comen normalmente aquí dentro!

¿De qué es la sopa?

El cliente le dice enojado al mesero:
—¡Mesero! hay una «AGDGRNHFHVGHFDEBDKSQAVPBDFG» en mi sopa.
—Señor, ¡Es que su sopa es de letras!