La profesora le pregunta a Benito:
-Benito ¿qué piensas de los decimales?
-Que aguantan mucho frío cuando están fuera del iglú!
Chistes para niños
La verdadera definición de arte
La profesora le pregunta a Benito:
-Benito, ¿Qué es el arte?
-Profesora helarte es lo que te pasaría si sales ahorita a la calle!
Qué se debe hacer con las papas
El profesor le pregunta a Benito:
-Benito, ¿Qué debo hacer para repartir 7 papas entre 6 seis personas?
-¡Puré de papa profesor!
El chiste de Benito y las vallas
Benito le pregunta a su papá:
-Papi, ¿Te sabes el chiste del hombre que estaba entre tres vallas?
-No.
– Vaya, hombre: vaya, vaya.
Se vende burro
Benito le dice a su papá:
-Papá ¡vinieron a preguntar si aquí vendían un burro!
-¿Y qué les dijiste hijo?
-¡Que tú no estabas!
Como se llaman esas señoras
La profesora le pregunta a Benito:
-A ve Benito, dígame: ¿Cómo se llama la señora que hace guardia?
-Guardiana.
-¿Y la mujer que cultiva un huerto?
-Hortelana.
– ¿Y la cultiva el campo?
-¡Campana!
¿Qué hace la vaca?
¿Qué hace una vaca con un radio?
-¡Escucha muuuuu… sica!
Conversación entre la moto y la ambulancia
La moto le preguntó a la ambulancia:
-¿Tu por qué tan grandota y tan chillona?
La ambulancia le respondió a la moto:
-¿Y tú por qué tan chiquita y tan pedorra?
Cuántos ojos tenemos
La profesora le pregunta a Benito:
-Benito, ¿cuántos ojos tenemos?
-Cuatro profesor!
-No. Benito, tenemos dos.
-No profesora, porque usted preguntó cuántos ojos tenemos, ¡y usted y yo tenemos dos ojos cada uno!
Benito pregunta por una cosa y lleva otra
Benito siempre al ir a la tienda tenía una fea costumbre: preguntaba por una cosa pero llevaba otra. Por ejemplo, un día decía:
-Señor tendero, ¿tiene sal?
-Si Benito.
-Entonces deme dos barras de pan.
Cualquier otro día regresaba y preguntaba:
-Señor tendero, ¿tiene leche?
-Si Benito.
-Déme dos kilos de azúcar.
Un día el tendero, cansado de esa fea actitud decide ir a la casa de Benito y hablar con su papá:
-Mire señor, su hijo Benito siempre viene y me pregunta por una cosa pero termina pidiendo otra y eso ya me tiene cansado.
El papá de Benito le contesta:
-¡Qué vaina! disculpe usted. ¡Ahora mismo voy, me quito la correa y le doy dos escobazos!






