Chistes de Benito

Ejemplo de dilatación

La profesora le dice a Benito:
-Benito, es sabido que el calor dilata los cuerpos y que en el frío los contrae. ¿Podrías darme un ejemplo?
-Si profesora, en verano los días son más largos que en invierno!

Qué se debe hacer con las papas

El profesor le pregunta a Benito:
-Benito, ¿Qué debo hacer para repartir 7 papas entre 6 seis personas?
-¡Puré de papa profesor!

El chiste de Benito y las vallas

Benito le pregunta a su papá:
-Papi, ¿Te sabes el chiste del hombre que estaba entre tres vallas?
-No.
– Vaya, hombre: vaya, vaya.

Se vende burro

Benito le dice a su papá:
-Papá ¡vinieron a preguntar si aquí vendían un burro!
-¿Y qué les dijiste hijo?
-¡Que tú no estabas!

Como se llaman esas señoras

La profesora le pregunta a Benito:
-A ve Benito, dígame: ¿Cómo se llama la señora que hace guardia?
-Guardiana.
-¿Y la mujer que cultiva un huerto?
-Hortelana.
– ¿Y la cultiva el campo?
-¡Campana!

Benito pregunta por una cosa y lleva otra

Benito siempre al ir a la tienda tenía una fea costumbre: preguntaba por una cosa pero llevaba otra. Por ejemplo, un día decía:
-Señor tendero, ¿tiene sal?
-Si Benito.
-Entonces deme dos barras de pan.
Cualquier otro día regresaba y preguntaba:
-Señor tendero, ¿tiene leche?
-Si Benito.
-Déme dos kilos de azúcar.
Un día el tendero, cansado de esa fea actitud decide ir a la casa de Benito y hablar con su papá:
-Mire señor, su hijo Benito siempre viene y me pregunta por una cosa pero termina pidiendo otra y eso ya me tiene cansado.
El papá de Benito le contesta:
-¡Qué vaina! disculpe usted. ¡Ahora mismo voy, me quito la correa y le doy dos escobazos!

Chiste los meses del año

El profesor le dice a Benito:
-Benito, déme los meses de este año.
-Con mucho gusto profesor, ahí le van: enero, febrero, pandemia, ¡diciembre!

Cuando sea grande…

La tía le pregunta a Benito:
-Benito, ¿Qué vas a hacer cuando seas grande como yo?
-Dieta tía, ¡porque usted ya no cabe por la puerta!

Comportamiento…

Benito le escribe una carta a Santa para pedirle su regalo:
«Querido Santa, este año me he portado bien…»
El niño se queda reflexionando, borra lo que ha escrito y vuelve a iniciar la carta:
«Querido Santa, este año me he portado más o menos bien…»
Vuelve a reflexionar, borra nuevamente y vuelve a escribir:
«Querido Santa, este año me he portado un poquito bien…»
Por tercera vez reflexiona, borra lo que ha escrito y decide sentenciar la carta así:
«Querido Santa, deja así, yo me voy a comprar mi propio regalo!»