Comer carne de langosta
La profesora veía a Benito cada vez más flaco y sin ánimo de estudiar así que un día decidió preguntarle:
-Benito, ¿Qué comen en tu casa?
-Carne de langosta profesora.
-No entiendo Benito, se supone la carne de langosta alimenta, y tú, cada vez me llegas más flaco y demacrado.
-No me entiende profesora, comemos carne de «la-angosta» ¡porque si fuera de la gruesa no alcanzaría para todos!








