chistes de empleados

Es por su bien

El jefe le dice en tono de consolación al empleado:
-Sí, González, ya sé que el sueldo no le alcanza para casarse…, pero créame, ¡algún día me lo agradecerá!

El empleado responsable

El posible jefe le pregunta al posible empleado:
-¿Cómo se define como trabajador?
-Soy responsable, ¡muy responsable!
-Bien, deje su hoja de vida.
-¡Ay! ¡no la traje!

No señale en el trabajo

En plena reunión de todos los empleados de la empresa el jefe dice:
-No me gusta señalar a nadie pero el año pasado el rendimiento de uno de nosotros no fue bueno.
-Jefe, ¡Me está señalando!
-Si, ¡Pero no me gusta!

Deducción laboral

-Oiga López, este es el cuarto día que usted llega tarde esta semana. ¿Qué conclusión saca de eso?
-Que hoy es jueves, jefe.

Errores en el trabajo

-Jefe, ¿Por qué me pagaron menos este mes?
-Gonzalez, el año pasado le pagamos más y no dijo nada.
-Jefe, ¡Un error se acepta, pero ya dos!

Chiste de flojo en el trabajo

El empleado ha llegado tarde el primer deia laboral del año así que el jefe le recrimina:
–González! Mire la hora en que usted llega el primer día laboral del año!
-¡Qué pena jefe! ¡Lo que pasa es que me quede dormido!
–Cómo? ¿Y es que en la casa también duerme!?

El horario de ingreso al trabajo

Llego tarde el primer día laboral del año. Obviamente su jefe le recrimina:
-Martinez, ¿Es que usted no sabe a que horas debe entrar a trabajar?
El descarado empleado responde:
-Jefe, ¡Para mí ese ha sido un gran misterio porque siempre que llego ya todos están trabajando!

Vacante de gerente

Al llegar a la empresa pregunta el aspirante al trabajo:
-Disculpen, ¿Es aquí donde necesitan un nuevo gerente comercial porque el que había antes alguien lo empujó desde el décimo piso?
–Si señor, es aquí, ¡Pero le dimos el puesto al que lo empujó!

Qué hacer con el jefe morboso

Llego de vacaciones la exuberante morena que el morboso jefe tiene como secretaria. El, con el tono de siempre le pregunta:
-Cómo le fue en sus vacaciones Lupita?
La chica con medio aire de coquetería le dice:
-¡Bien jefe! ¡Si quiere le muestro donde me broncié!
El viejo siente como su pulso se acelera y la invita a entrar secretamente a su oficina. Al entrar la chica saca del bolso una postal de una playa en Miami.
-Mire jefe, ¡Aquí fue donde me broncié!