El jefe le dice en tono de consolación al empleado:
-Sí, González, ya sé que el sueldo no le alcanza para casarse…, pero créame, ¡algún día me lo agradecerá!
El deportivo…
-Carlos, ¡Te estás poniendo gordo!
-Cariño, ¡Pero si soy muy deportivo!
-¡Sube a la báscula!
-Mira, ¡De 0 a 100, en un segundo! ¡Como un Ferrari!





