En plena reunión de todos los empleados de la empresa el jefe dice:
-No me gusta señalar a nadie pero el año pasado el rendimiento de uno de nosotros no fue bueno.
-Jefe, ¡Me está señalando!
-Si, ¡Pero no me gusta!
Es por su bien…
-Sí, Martinez, yo sé que el sueldo no te alcanza para poder casarte…,
pero créeme, ¡algún día me lo agradecerás!





