Chistes de bancos

Frases chistosas de bancos

Frases chistosas de bancos
  • PROPIEDAD: Desde que el banco me quitó la casa no he vuelto a hablar con “propiedad”
  • ROBO: Robar un banco debería considerarse empate
  • GRATITUD: A mi mamá le debo la vida… a los bancos esta vida, ¡y la otra!
  • TRANSFERIR: ¿Alguien sabe cómo transferir el dinero que tengo en mi cabeza a mi cuenta bancaria?
  • REALIDAD: Cuando saco dinero en el cajero miro a cada rato a mi espalda para ver si me quieren robar, pero cuando llega el extracto del banco entiendo que el posible robo también estuvo adelante.

 

Hora de progresar

Mirando los intereses bancarios del préstamo que le han hecho al malandro, le dice a sus secuaces:
-Muchachos es hora de progresar, ¡ahora en vez de asaltar bancos vamos a montar uno!

Los préstamos personales en el banco

El cliente ingresa a la oficina del gerente del banco y le dice:
–¿Aquí hacen prestamos personales?
–Si señor.
–¿Me presta a su señora me hace el favor?

El estacionamiento del banco

PabloRemalas llegó al estacionamiento del banco. No estaciona donde deben hacerlo los clientes sino en el parqueadero del gerente,  así que el guarda de seguridad sale y le dice:
-Señor, estacionó donde no debe!
Pablo con tristeza dice:
-¡Como que no! ¡Si aquí es donde más debo!

Lógica del cliente en el banco

GayoTapao entró al banco y le dijo a la señorita banquera:
-Buenas tardes, vengo a consignar dinero.
-¿Cuánto?
-80 mil.
-Señor, ¡aquí solo hay 50 mil!
-Si lo iba a contar ¿pa’ que me pregunta?

La oveja en el banco

El hombre entra al banco con una oveja bajo el brazo. Le dice al gerente:
-Vengo a pedir un préstamo.
-¿Y esa oveja?
-¡Viene «a-valar!»

El chiste del endeudado

El endeudado hombre entra al banco:
-Buenas tardes, vengo a solicitar un préstamo.
-Muy bien, ¿cuánto necesita?
-¿Cuánto tienen?

¿Llegó Santa?

Golpean a la puerta de la casa donde vive PabloRemalas:
-¿Quién es?
-¡Santa!
-¡OH! ¿Santa!? ¿Me llegó la navidad?
-No. «Santa-ander», Banco Santander, ¡venimos a embargarlo!

La amenaza del cobrador

Estaba cansado de perseguir a Gallo Tapa’o para que le pagara una deuda que tenía, así que aquel día se lo encontró y le dijo muy enfadado:
-¡Gallo Tapao si no me paga el cheque se lo voy a pasar al juzgado!
Gallo Tapao responde descaradamente:
-¡Páselo!, ¡yo allá tampoco tengo cuenta!