Lo que por agua vino…
La esposa se queja ante su esposo:
-Qué inseguridad tan tremenda con estas muchachas de servicio de hoy en día!
-¿Por qué dices eso?
-Imagínate que la Merceditas se robó todas las toallas que nos habíamos robado en el hotel!
La esposa se queja ante su esposo:
-Qué inseguridad tan tremenda con estas muchachas de servicio de hoy en día!
-¿Por qué dices eso?
-Imagínate que la Merceditas se robó todas las toallas que nos habíamos robado en el hotel!
La empleada del servicio le dice a su patrona:
-¡Señora esta panela no parte!
-Merceditas, ¡haga de cuenta que es un plato y verá que si puede!
La niñera regresa del parque sin el bebé, la patrona bastante preocupada le pregunta:
-¿Que sucedió? ¿Por qué no trae a mi hijo y trae a este otro niño?
-Señora usted me ha dicho: “Si el bebé se ensucia lo cambia” ¡Eso hice!
La señora de la casa tenía un desperfecto en sus ojos. Un día regañando a las muchacha del servicio le dice:
-Merceditas ¡usted es hipócrita! ¡tiene dos caras!
-No señora, no tengo dos caras ¡lo que pasa es que usted como es bizca!
La muchacha de servicio baña a la bebé tomándola por las orejas y sumergiéndola en el agua de la tina. La patrona le pregunta:
-Merceditas, ¿Por qué baña así la niña?
–¿Qué quiere mi señora? ¡que, me queme los dedos con el agua caliente!
Contratando una nuevo servicio doméstico la patrona le dice a la recién contratada muchacha de servicio:
-Merceditas, en esta casa se desayuna a las 7 de la mañana.
-Mi señora, si a esa hora no me he levantado. ¡pueden empezar sin mí!
Enojada la patrona le reclama a la muchacha del servicio:
-Merceditas, ¿Por qué le sirvió a los invitados con un cincel y un martillo?
–¡Usted dijo que les trajera algo para que fueran picando!
La muchacha del servicio entra corriendo a la casa gritando:
-¡Señoooora! ¡su bebé se hizo caquiiiita!
-Pues ¡cámbiela María!
-No señora, ¡no me entiende! ¡la bebé se cayó del tercer piso!