Enojada la patrona le reclama a la muchacha del servicio:
-Merceditas, ¿Por qué le sirvió a los invitados con un cincel y un martillo?
–¡Usted dijo que les trajera algo para que fueran picando!
La película de la pobreza
Un poco mal vestidos la familia llega hasta la taquilla. El padre le pregunta al taquillero:
-¿Me vende dos entradas al teatro?
-¿Para Los Miserables?
-Mire, somos pobres, ¡pero respétenos!






