La señora de la casa tenía un desperfecto en sus ojos. Un día regañando a las muchacha del servicio le dice:
-Merceditas ¡usted es hipócrita! ¡tiene dos caras!
-No señora, no tengo dos caras ¡lo que pasa es que usted como es bizca!
Solo una carrerita
El taxista detiene un poco el andar de su taxi y le pregunta al borracho que vas dando tumbos de lado a lado:
-¿Señor una carrerita?
El borracho contesta:
–No, ¡usted me gana!





