La muchacha de servicio baña a la bebé tomándola por las orejas y sumergiéndola en el agua de la tina. La patrona le pregunta:
-Merceditas, ¿Por qué baña así la niña?
–¿Qué quiere mi señora? ¡que, me queme los dedos con el agua caliente!
¿Gorda?
-Mi amor ¿estoy gorda?
-Aléjate un poco para poder verte completa… ¡más!






