En clase de química la maestra le pregunta al alumno Benito:
-Benito, ¿cuál es el número atómico del Bromo?
–Profesora, el número atómico aún no me lo sé, ¡pero tengo el Facebook! ¿le sirve?
La curiosidad mató al gato
No para de hacer preguntas el niño Benito, una tras otra, sin parar, hasta que su mamá bastante cansada del niño le grita:
-¡Ya Benito! ¡Basta! No quiero que hagas más preguntas! recuerda, ¡la curiosidad mató al gato!
-Mami…
-¿Hum?
-¿Y qué era lo que quería el gato?





