Benito le dice a su mamá:
-Mamá, mamá, tírame sopa en mi plato.
La mamá le reconviene:
-Benito, no se dice tírame, ¡se dice sírveme!
En la noche el niño vuelve a cometer el mismo error y le dice a la mamá:
-Mamá, mamá tírame la milanesa.
-Ya te dije Benito, no se dice tírame, ¡se dice sírveme!
En la noche Benito llega corriendo muy preocupado y le dice a su mamá:
-¡Mamá! ¡mamá! ¡Mi hermanito se sirvió por la ventana!
Cómo secar a un gato
Benito viene llorando por el parque. Al encontrarse con su abuelo este le pregunta:
-Benito, ¿Por qué lloras?
-Es que se me murió mi gato! ¡Buaahhh!
-¡Pero claro! ¡como no se te iba a morir el gato si bien claro te advertí que no lo bañaras en la lavadora!
-No, ¡pero el gato no se murió cuando lo lave en la lavadora!
-¿Ah no? Y entonces, ¿Cuándo se murió el gato?
-¡Cuando lo sequé en el horno microondas! ¡Buahhh!







