La mamá le pide a Benito ir a la carnicería a comprarle dos kilos de cochino para el almuerzo. El niño sale contento para la carnicería. El carnicero está ocupado terminando de moler una carne. Cuando acaba se da cuenta que Benito se está sacando los mocos así que le dice:
-¡Cochino!
El niño responde;
-Si. ¿Me da dos kilos?
Historia de amor entre verduras
Que había una vez un tomate que se enamoró perdidamente de una cebolla cabezona. Su amor fue creciendo hasta el punto que se casaron. Como en todas las parejas, al poco tiempo tuvieron un hijo. …Pero les nació “guiso»







