-Una vez conocí a un hombre que vivía con el salario mínimo y tenía de mascota a un unicornio rosado.
-¡No seas mentiroso que nadie vive con el salario mínimo!
Supervisar es importante
-Oye papá ¿puedo conducir tu coche?
-No, no puedes sin mi supervisión.
-OK. ¡Y perdona por no tener súper poderes como tú!





