Con su finísimo automóvil Porsche llega el orondo jefe a la empresa. El celador de la puerta que gana el misero sueldo mínimo le dice:
-¡Uy jefe! ¡Qué carrazo se ha comprado!
-Gracias Bermúdez. ¡Y si usted trabaja duro este año el próximo que me compre va a ser mejor!
Curso de optimismo
-Bienvenido al curso intensivo de optimismo.
-¡No! ¡esto definitivamente nunca lo voy a aprobar!






