El porsche…

Con su finísimo automóvil Porsche llega el orondo jefe a la empresa. El celador de la puerta que gana el misero sueldo mínimo le dice:
-¡Uy jefe! ¡Qué carrazo se ha comprado!
-Gracias Bermúdez. ¡Y si usted trabaja duro este año el próximo que me compre va a ser mejor!

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