Le preguntan al santandereano:
-¿Practica usted algún deporte extremo?
-Bueno, ¡de vez en cuando le llevo la contraria a mi esposa!
¿De qué es la sopa?
El cliente le dice enojado al mesero:
—¡Mesero! hay una «AGDGRNHFHVGHFDEBDKSQAVPBDFG» en mi sopa.
—Señor, ¡Es que su sopa es de letras!






