-Cuando me dijiste que eras un mago en la cama, ¡sinceramente me imaginé otra cosa!
-No te desconcentres… dime, ¿es esta tu carta?
Aclaración del nombre
Bastante enojado el juez interroga a GayoTapao:
-¡Usted mató a Esther la panadera, a Esther la odontóloga y luego se fue a otro pueblo y mató a una muchacha llamada Esther que era ortopedista! ¿Se puede saber por qué?
-Lo confieso señor juez… últimamente estoy dedicado al “Esther-minio”





