El abogado lee el testamento a los cuatro hijos que ha dejado el anciano ricachón:
—Procedemos a la lectura del testamento: Primer punto… «Hijos sean felices!»
-¿Eso es todo? ¿No me dejó nada?
—Segundo punto: Si alguno dice: “¿No me dejó nada?” a ése ¡no le den nada!
Hacer caso
El profesor le pregunta a Benito.
-¿Así que tu papá manda en la casa?
-Si profesor, él manda ¡pero nadie le hace caso!






