El profesor le pregunta al niño Benito:
-Benito, ¿por qué no leyó el libro de química?
-Profesor, es que abrí le libro y encontré: Nitrato ni plata, Nitrato de bronce. Yo dije: ¡Aquí no trata nadie y dejé eso así!
El cigarrillo…
-Pastor, puedo dejar el cigarrillo cuando yo lo desee.
-Bueno, entonces, ¡déjalo ya!
-¡Dije cuando yo quiera, no cuando usted me lo diga!





