¿En qué se parecen los abogados a los bananos?
En que por más que lo busques, nunca encontrarás uno que sea recto.
Carta de un pequeño al niño Dios
“Querido niño Dios, mi hermanito me está haciendo el favor de escribir esta cartita ya que, como sabes, no tengo brazos, bueno, tampoco tengo piernas. Pero tengo voz para dictarle a mi hermano esta humilde cartita que te pide humildemente un regalo para la navidad. ¡Ah! ¡Por favor! ¡No me vayas a traer otro sombrero!”






