Celio entra caminando muy despacio a la librería. Al llegar frente al dependiente pregunta:
-Señor, hágame un favor, ¿tiene libros contra la pereza?
-Si señor, al fondo del pasillo.
-¡Ay! ¿no tiene unos más cerquita?
Poco amor por favor
La señora, de esas enchapadas a la antigua que no cree en el desarrollo de la ciencia, le dice a su médico:
-Doctor, no quiero vacunar a mi niño, pero tampoco quiero que se enferme. ¿Qué me recomienda?
-¡Qué no se encariñe con el niño señora!






