Una mujer terca, voluntariosa, inaguantable le dice al mesero:
-¡Mesero! ¡Le dije que me trajera un café y lo que me trajo fue un té!
-No señora, pruébelo, yo le traje un café como usted me lo pidió.
-Bueno, ¡Entonces mejor tráigame un té!
La razón de las moscas
—Mesero, ¡hay dos moscas en mi sopa!
—¡Es happy hour señor¡
—¡Ah! Ok.






