-Pastor, puedo dejar el cigarrillo cuando yo lo desee.
-Bueno, entonces, ¡déjalo ya!
-¡Dije cuando yo quiera, no cuando usted me lo diga!
El borracho Pokemón
-Pero yo no estaba tan borracho compadre.
-¿Qué no? Lanzaste a mi hamster por la ventana gritando: «¡Picachú yo te elijo!»






