Decía el descarado borracho:
-¡Me siento mal! Será el pan integral que me comí ayer? ¡porque los dos litros de aguardiente estaban buenecítos!
No somos nada
La señora llora frente al ataúd del muerto y queriendo dar a entender la vida tan volátil del ser humano exclama..
-¡No somos nada!
El borracho de al lado le dice:
-¿Señora si no son nada a qué vino? ¡yo por lo menos soy vecino!






