Un grupo armado secuestran a un borracho creyéndolo un millonario. El borracho se niega a decir quien es (parece que ni eso recuerda) así que deciden meterle la cabeza a una caneca llena de agua y sacarlo cada tanto para torturarlo hasta que hable:
-Díganos, ¿Quién es usted?
-Díganme ustedes. Acaso, ¿No me están bautizando?
Una enseñanza que parece un chiste
La pequeña niña de ocho años se acerca al papá con mucha ternura:
-Mira papi, hice la familia en plastilina. ¿Quedó bonita?
-Si mi amor! Muy bonita!
-Y ahora voy a tomar la botella de vino y la voy a destruir… ¡así como lo haces tú!





