La pequeña niña de ocho años se acerca al papá con mucha ternura:
-Mira papi, hice la familia en plastilina. ¿Quedó bonita?
-Si mi amor! Muy bonita!
-Y ahora voy a tomar la botella de vino y la voy a destruir… ¡así como lo haces tú!
De malas en el amor, de buenas en el juego
-Te amo.
-!Te amo!
-No, yo te amo más.
-No, !yo te amo más!
-Ay, qué ridículo es jugar con el eco.
-¡Ay, qué ridículo es jugar con el eco!






