Golpean a la puerta de la casa del borracho:
-¿Quién es?
-¡El Amor de tu vida.!
-¡Nah! ¡Mentirosa! ¡La cerveza no habla!
Solo una carrerita
El taxista detiene un poco el andar de su taxi y le pregunta al borracho que vas dando tumbos de lado a lado:
-¿Señor una carrerita?
El borracho contesta:
–No, ¡usted me gana!






