La señora llora frente al ataúd del muerto y queriendo dar a entender la vida tan volátil del ser humano exclama..
-¡No somos nada!
El borracho de al lado le dice:
-¿Señora si no son nada a qué vino? ¡yo por lo menos soy vecino!
¿De dónde vendrá el señor?
El descarado borracho va entrando a su casa a la cuatro de la mañana. La mujer le pregunta:
-¿De dónde viene borracho degenerado?
A lo que el borracho el contesta:
-¡No me lo recuerde porque me devuelvo!





