La señora llora frente al ataúd del muerto y queriendo dar a entender la vida tan volátil del ser humano exclama..
-¡No somos nada!
El borracho de al lado le dice:
-¿Señora si no son nada a qué vino? ¡yo por lo menos soy vecino!
Solo una carrerita
El taxista detiene un poco el andar de su taxi y le pregunta al borracho que vas dando tumbos de lado a lado:
-¿Señor una carrerita?
El borracho contesta:
–No, ¡usted me gana!






