Dos borrachos conversan en el bar:
-Cada vez que vengo mi mujer deja de hablarme una semana.
–Y ¿vienes muy seguido?
–¡Una vez a la semana!
Algo le cayó mal al borracho
Decía el descarado borracho:
-¡Me siento mal! Será el pan integral que me comí ayer? ¡porque los dos litros de aguardiente estaban buenecítos!






