La pequeña niña de ocho años se acerca al papá con mucha ternura:
-Mira papi, hice la familia en plastilina. ¿Quedó bonita?
-Si mi amor! Muy bonita!
-Y ahora voy a tomar la botella de vino y la voy a destruir… ¡así como lo haces tú!
Un muerto no puede contestar
En el velorio, el borracho llora amargamente mientras no para de decir entre sollozos:
-¡Por qué te fuiste Luis! ¡Por qué te fuiste! ¡Ay Luis! ¡compadre! ¡Por qué te fuiste!
Otro borracho se le acerca y le dice:
-No te va a contestar!
-¿Por qué? ¿Porque está muerto?
-No. Porque este muerto es Pedro, ¡Luis está en la sala de al lado!






