Benito le dice a su mamá:
-Mamá, mamá, tírame sopa en mi plato.
La mamá le reconviene:
-Benito, no se dice tírame, ¡se dice sírveme!
En la noche el niño vuelve a cometer el mismo error y le dice a la mamá:
-Mamá, mamá tírame la milanesa.
-Ya te dije Benito, no se dice tírame, ¡se dice sírveme!
En la noche Benito llega corriendo muy preocupado y le dice a su mamá:
-¡Mamá! ¡mamá! ¡Mi hermanito se sirvió por la ventana!
Mujer problemática
-¡Tengo que dejarte porque tú solo me das problemas!
-¡Pero si soy tu profesora de Algebra!
-¡Y sigue!






