- ¡Tan alto el pueblo que en diciembre echaban los voladores hacia abajo!
- ¡El año pasado aguantamos tanta hambre que los ratones del barrio venían a nuestra casa a hacer dieta!
- Más ordinario que una yuca en una ancheta.
- Un niño tan pobre que en la pasada Navidad lo único que le trajo el niño dios fue los dientes frontales de leche
El borracho Pokemón
-Pero yo no estaba tan borracho compadre.
-¿Qué no? Lanzaste a mi hamster por la ventana gritando: «¡Picachú yo te elijo!»





