En este chiste Benito tiene una mamá MUY tacaña. Le dice a mitad de la tarde con mucha hambre:
-¿Mamá hay gelatina?
-Gelatina no Benito, nada más hay i latina.
¿Para qué una mascota?
Decía el pobre marido:
-Y yo para que quiero un perro si ya mi casa está llena de fieras!






