-Me sentía tan jorobado como un anciano de cien años, hasta que vi el doctor Domínguez. ¡que maravilla ese doctor!
-¿Y qué te recomendó Tanainas?
-¡Que no me volviera a abotonar el botón de la bragueta al ojal del cuello de la camisa!
Pro.. qué?
-Mami, quiero conocer a mi papá
– No puedes Benito. Eres un niño probeta.
-¿Qué es eso?
– «Probe-tanto» que no sé quién es tu papá.





