Tanta dieta estaba haciendo
La gorda María Muñiz;
Que a tan solo dos ensaladas
¡Se encontraba de mugir!
Es por su bien
El jefe le dice en tono de consolación al empleado:
-Sí, González, ya sé que el sueldo no le alcanza para casarse…, pero créame, ¡algún día me lo agradecerá!





