-No necesito ser una madre violenta, ¡yo educo con la palabra!
-¡Pero me acabas de dar una cachetada mamá!
-¡Ah! ¡pero es que no estabas dejando hablar!
Regalos cruzados…
Queridos reyes magos, estamos a mitad de año y creo que no entendieron bien lo que pedí en enero. Les recuerdo:
«Una cuenta bancaria bien gorda y un cuerpo bien delgado. ¡Al revés no por favor!»






