— La abuela sufrió un infarto. Le revisaron el corazón.
-¿Latía?
— ¡La tía no, idiota! ¡La abuela!
El asunto médico es serio
La preocupada esposa le pregunta al médico del hospital que está atendiendo a su esposo:
-Séame sincero doctor. ¿Es muy serio?
-Bueno, la verdad: si. ¡Pero después del segundo trago ya me pongo a echar chistes!






