-¡Me duele el pecho de tanto quererte nena!
-¡Yo creo que es un infarto!
-¡Oh amor!
-¡¡Estás azul!!
-¡De amor!
No somos nada
La señora llora frente al ataúd del muerto y queriendo dar a entender la vida tan volátil del ser humano exclama..
-¡No somos nada!
El borracho de al lado le dice:
-¿Señora si no son nada a qué vino? ¡yo por lo menos soy vecino!





