-Te amo.
-!Te amo!
-No, yo te amo más.
-No, !yo te amo más!
-Ay, qué ridículo es jugar con el eco.
-¡Ay, qué ridículo es jugar con el eco!
El borracho buen cristiano
Un borracho le cuenta al otro:
-El otro día caminaba por la calle cuando me encontré doscientos dólares. Como buen cristiano me pregunté: «¿Qué haría Jesús en mi ligar?»
-¿Y qué hiciste compadre?
-¡Los convertí en vino!






