Enojada la patrona le reclama a la muchacha del servicio:
-Merceditas, ¿Por qué le sirvió a los invitados con un cincel y un martillo?
–¡Usted dijo que les trajera algo para que fueran picando!
Solo una carrerita
El taxista detiene un poco el andar de su taxi y le pregunta al borracho que vas dando tumbos de lado a lado:
-¿Señor una carrerita?
El borracho contesta:
–No, ¡usted me gana!





