La señora de la casa tenía un desperfecto en sus ojos. Un día regañando a las muchacha del servicio le dice:
-Merceditas ¡usted es hipócrita! ¡tiene dos caras!
-No señora, no tengo dos caras ¡lo que pasa es que usted como es bizca!
No somos nada
La señora llora frente al ataúd del muerto y queriendo dar a entender la vida tan volátil del ser humano exclama..
-¡No somos nada!
El borracho de al lado le dice:
-¿Señora si no son nada a qué vino? ¡yo por lo menos soy vecino!





