La señora de la casa tenía un desperfecto en sus ojos. Un día regañando a las muchacha del servicio le dice:
-Merceditas ¡usted es hipócrita! ¡tiene dos caras!
-No señora, no tengo dos caras ¡lo que pasa es que usted como es bizca!
De malas en el amor, de buenas en el juego
-Te amo.
-!Te amo!
-No, yo te amo más.
-No, !yo te amo más!
-Ay, qué ridículo es jugar con el eco.
-¡Ay, qué ridículo es jugar con el eco!






