-Pablo, defínase en dos palabras.
-Estoy podrido en dinero.
-Esas son cuatro palabras.
-Quite “en dinero”.
Hora adecuada para acostarse
-Yo siempre me levanto a las 3.
-¿Y como lo haces Celio?
-Pues digo: ¡A la una, a las dos y a las tres! ¡Y me levanto!






