El médico regaña al hombre:
—Pero ¿Qué le ha hecho a su suegra?
-Lo que usted me dijo doctor: Dardos tranquilizantes.
—¡NO! Yo le dije: “dar dos tranquilizantes” ¡separado!
Espaguetis de colores…
-Mamá, ya no quiero más espaguetis de estos rojos y azules!
-¡Cállate o te arranco las venas y arterias del otro brazo!






