-Todos los problemas se solucionan con una sonrisa.
-Pero mamá, ¡me acabas de pegar!
-Si, ¡pero me dio mucha risa!
Un hijo muy maduro
—Te aseguro que mi hijo para tener 32 años es un hombre muy maduro, ¿verdad Carlitos?
—Mira mami, ¡con este frío parece que fumo!





