El jefe le dice en tono de consolación al empleado:
-Sí, González, ya sé que el sueldo no le alcanza para casarse…, pero créame, ¡algún día me lo agradecerá!
Cuando conoces a tu esposa
-¿Y cuándo fue que conociste a tu esposa?
-¡Cuando estuvimos en el proceso de separación!





