No sabemos ni qué decir en un velorio. Un tío mío se tropezó con el cajón de la abuela y dijo: “¡Ay Dios! ¡Casi me mato yo también!”
Prepararse para ser mamá
Decía la recién casada:
¡No estoy preparada para ser mamá! ¡aún no tengo puntería con la chancleta!






